La directora de Programas de Comercialización de Turismo de Islas Canarias, Sara Sánchez-Romo Costa, participó en un encuentro organizado por Dircom Canarias, para exponer la transformación estratégica de Turismo de Islas Canarias, una ponencia que profundizó en cómo la organización pública pasa de una lógica promocional hacia una gestión integral del destino.
En la jornada, celebrada en la sede principal de Promotur en Las Palmas de Gran Canaria, la ponente insistió en que el turismo ya no puede medirse por el volumen de visitantes, sino por su capacidad para generar equilibrio territorial, legitimidad social, sostenibilidad y resiliencia económica.
Sanchez-Romo señaló que, tras el covid, “nacen los movimientos de turismofobia, por lo que desde 2020 ha sido necesario un cambio profundo en la manera de entender la gestión turística”. Además, aseguró que en este momento es cuando la ciudadanía empieza a reclamar una mejor convivencia, mayor distribución de la riqueza y un control del impacto de la actividad.
Con este cambio en el clima social, la entidad pasa de actuar exclusivamente como DMO (Destination Marketing Organization) a evolucionar hacia un modelo de gestión integral cuya estrategia, Canarias Destino, tiene como ejes centrales el impacto del turismo en la sociedad, la percepción ciudadana, la oferta y demanda y la detección de oportunidades, retos y nuevas tendencias.
Sanchez-Romo aseguró que los perfiles más jóvenes son los que menos apoyan el modelo turístico actual. “Necesitamos que la sociedad canaria perciba el sector como algo beneficioso, pero el pensamiento de las nuevas generaciones está condicionado por la precariedad”, afirmó.
En cuanto a la masificación de los destinos, puntualizó que uno de los grandes retos de la entidad es eliminar los desequilibrios entre las islas y redistribuir mejor los flujos de visitantes. “Tenemos el caso de Tenerife, pero también islas como La Palma, que tras la erupción del volcán se han quedado sin turistas”, recordó.
Durante su intervención, la responsable de Turismo de Islas Canarias abordó también otros desafíos estructurales del archipiélago, como la alta dependencia de determinados mercados emisores, la expansión de la vivienda vacacional, el impacto del cambio climático o la necesidad de reforzar la competitividad del sector a través de la innovación y la digitalización.
En este sentido, explicó que la nueva estrategia incorpora líneas de actuación vinculadas a la inteligencia turística, la acción climática, la conectividad aérea, la digitalización empresarial y la gestión integral de la experiencia del visitante. “Ya no basta con promocionar un destino; también hay que trabajar sobre todo aquello que condiciona la experiencia turística y su impacto en el territorio”, indicó.
Destacó la puesta en marcha del Observatorio Turístico de Canarias, una plataforma que integra datos, análisis e inteligencia artificial para monitorizar tendencias, flujos turísticos y comportamiento de los visitantes, con el objetivo de facilitar una toma de decisiones más eficiente y colaborativa entre administraciones y sector privado.
La charla también abordó la necesidad de avanzar hacia una comunicación más clara y cercana sobre el papel del turismo en Canarias, especialmente entre las nuevas generaciones y la ciudadanía no vinculada directamente al sector. En este contexto, se subrayó la importancia de trasladar de forma comprensible los retos y beneficios asociados a la actividad turística, así como las estrategias impulsadas para favorecer una distribución más equilibrada de los flujos, la sostenibilidad del destino y la mejora de la competitividad del tejido empresarial del Archipiélago.






