Las tres jornadas del primer Gran Premio de Fórmula 1 en MADRING sumaron más de 338.000 espectadores. Su estreno planteó un desafío de comunicación: dar a conocer un nuevo proyecto ante una audiencia internacional, coordinar los mensajes de organizadores, instituciones y patrocinadores, y ofrecer información clara a aficionados y vecinos.
Nira Juanco, directora de Comunicación de MADRING, comparte con Actualidad Dircom las claves de esa estrategia y explica cómo la escucha, la transparencia y la coherencia contribuyen a construir confianza y a reforzar la reputación de Madrid.
¿Cuál ha sido el principal reto de comunicación al construir desde cero la primera edición del Gran Premio de Madrid?
El principal reto ha sido construir una identidad propia para un proyecto completamente nuevo y hacerlo a una escala global. Cuando partes de cero, no solo tienes que explicar qué es el evento, sino también por qué es relevante, qué aporta y cuál es su visión de futuro.
Desde el primer momento hemos trabajado para transmitir que MADRING no es únicamente un circuito o una carrera de Fórmula 1; es una plataforma para proyectar Madrid al mundo a través de la innovación, el deporte, el entretenimiento y la capacidad organizativa de la ciudad. El desafío consistía en generar ilusión entre públicos muy distintos: aficionados al motor, ciudadanos, empresas, instituciones y una audiencia internacional que ya cuenta con muchos grandes premios consolidados en el calendario.
La clave ha sido construir un relato coherente, transparente y ambicioso, capaz de explicar no solo lo que vamos a hacer en la primera edición, sino también el legado que queremos dejar en el largo plazo.
¿Cómo se coordina la comunicación entre Fórmula 1, IFEMA MADRID, instituciones, patrocinadores y demás actores implicados para mantener un relato coherente y responder en tiempo real?
La coordinación es uno de los pilares del proyecto. Un gran premio es un ecosistema en el que participan múltiples organizaciones con responsabilidades y objetivos diferentes, por lo que la alineación es fundamental.
Trabajamos con estructuras de coordinación permanentes que permiten compartir información, anticipar escenarios y consensuar mensajes clave.
“La comunicación no se entiende como una suma de voces independientes, sino como una estrategia común en la que cada actor aporta su experiencia y su capacidad de alcance”.
Además, hemos desarrollado mecanismos de respuesta ágil para gestionar la actualidad en tiempo real. En un acontecimiento de estas dimensiones es imprescindible tener capacidad para reaccionar con rapidez, ofrecer información contrastada y garantizar que todos los canales comunican de manera consistente.
Nuestro objetivo es que cualquier persona, ya sea un aficionado, un vecino, un patrocinador o un medio internacional, reciba mensajes claros, rigurosos y alineados con los valores del proyecto.
¿Cómo se ha abordado la comunicación con la ciudad y los vecinos en cuestiones como la movilidad, la sostenibilidad o el legado del evento?
La escucha y la cercanía son fundamentales. Desde el inicio hemos entendido que organizar un Gran Premio en una ciudad implica mantener una conversación constante con su entorno y explicar de forma clara cómo se gestionarán los impactos y las oportunidades que genera el evento.
En materia de movilidad, hemos priorizado la información anticipada y la coordinación con las administraciones para que vecinos y asistentes dispongan de datos precisos sobre accesos, transporte público y operativa durante el fin de semana del Gran Premio.
En sostenibilidad, queremos comunicar no solo los compromisos, sino también los resultados.
“La sociedad demanda hechos, métricas y transparencia, y vamos a trabajar para informar de manera rigurosa sobre las medidas adoptadas y sus efectos”.
Y en cuanto al legado, es importante trasladar que este proyecto va más allá de unos días de competición. Hablamos de impacto económico, de generación de oportunidades, de posicionamiento internacional y de la capacidad de Madrid para atraer inversión, turismo y grandes acontecimientos. Nuestra responsabilidad es mantener un diálogo permanente con la ciudadanía para que comprenda el valor que el proyecto aporta al conjunto de la región.
Más allá de la repercusión mediática, ¿qué indicadores permiten evaluar el éxito de la comunicación y su contribución a la reputación de Madrid?
La visibilidad es importante, pero no es suficiente. El éxito de la comunicación se medirá por nuestra capacidad para generar confianza, comprensión y vinculación con el proyecto.
Analizaremos indicadores cuantitativos, como el alcance internacional, la cobertura mediática o la interacción en los canales digitales, pero también variables cualitativas que son igual o más relevantes. Por ejemplo, la percepción de la ciudadanía, el sentimiento asociado a la marca MADRING, la valoración de los asistentes, la satisfacción de patrocinadores y colaboradores o la imagen que trasladan los medios internacionales sobre Madrid como ciudad anfitriona.
También será clave observar si hemos conseguido posicionar a Madrid como una referencia global en la organización de grandes eventos. Si al terminar la primera edición la ciudad sale reforzada en términos de reputación, confianza y proyección internacional, podremos afirmar que la comunicación ha cumplido uno de sus principales objetivos estratégicos.








