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El Personal Branding no es controlable, pero sí susceptible de una estrategia de influencias

Por Dircom

25-03-2011

Pablo Melchor, socio de Honest&Smart, y Juan Luis Polo, socio director general de Territorio Creativo, han expuesto sus impresiones sobre el Personal Branding, o cómo gestionar nuestra reputación personal y empresarial en la Red, durante el Taller de Comunicación Dircom “Personal Branding: aprende a gestionar tu reputación en la Red”, celebrado con la colaboración de la EOI.



Pablo Melchor ha asegurado que debe existir una coherencia entre nuestra presentación externa al mundo y lo publicado en la Red. Con el auge de las redes sociales, la sobreexposición es un riesgo, y hemos de elegir cuál de nuestras múltiples facetas mostraremos en Internet.  El grado de control que poseemos sobre lo que se publica es mínimo, debido fundamentalmente a la rapidez en el volcado de contenidos.  De ahí, la importancia de la imagen que proporciona nuestra ventana digital, donde lo esencial es “ser tú mismo” frente a la gran diversidad de roles que se pueden adoptar.


De izda. a dcha. Pablo Melchor, Felisa Arribas, Juan Luis Polo y Sebastián Cebrián durante el taller

 

El plan de acción propuesto por Pablo Melchor, incluye el Ego-Surfing (buscar tu nombre en los diferentes motores), y tratar de conseguir una buena posición en la página de resultados a través del multiformato. La página de Steve Jobs ha ilustrado a la perfección este concepto, siempre teniendo en cuenta que una buena presentación en buscadores ha de tener noticias, mención en Wikipedia, web oficial, imágenes, vídeos, blogs  y  twitter. Sin embargo, se ha remarcado que no puede existir control alguno sobre lo que se publica acerca de nosotros en Internet, pero sí podemos “aspirar a influir”.

La construcción de dicha influencia  se basa en el registro, bien a través de la adquisición de un dominio o la creación de un currículum en LinkedIn, los contenidos, que contribuyen a la creación de una imagen personal de cara a los usuarios, y la encontrabilidad, o la facilidad de acceso a tus publicaciones. Esta última característica está altamente relacionada con el uso de las herramientas favoritas de los motores de búsqueda. Pablo Melchor ha finalizado su exposición afirmando que si nos cerramos en banda a las redes, corremos el riesgo de que otros construyan nuestro perfil.

Posteriormente, Juan Luis Polo ha iniciado su charla comentando que nos encontramos inmersos en una revolución dominada por el caos. Facebook y Twitter son dos cajas vacías, cuyo éxito se debe al contenido proporcionado por los usuarios. De esta manera, no sólo podemos beneficiarnos de sus ventajas a título personal, sino que las propias empresas también pueden. Estas últimas utilizan las redes sociales para: las relaciones públicas, el branding y la generación de leads. Mientras que de manera personal nos interesa satisfacer nuestro ego, fomentar el desahogo y la necesidad de creación.

Por su parte, Juan Luis ha afirmando que “se acabó la Revolución Industrial”, y que ya no es posible diferenciar nuestra vida laboral y personal en Internet. Para ello debemos ser capaces de captar nuestro propio espacio (dominio), y saber que ya no existe la comunicación tal y como la conocíamos. “No hay mejor defensa que un buen ataque”, comentaba Juan Luis, por lo que la definición de un plan resulta imprescindible en la construcción de nuestra “marca”. Es necesario, en este proceso, generar y difundir contenidos, determinar a quiénes queremos llegar, gestionar el feedback, disciplina y constancia, y el análisis de nuevas vías.

Para finalizar, Sebastián Cebrián, director general de Dircom, ha remarcado que debemos “ocupar nuestro espacio en la red”, y tener en cuenta que la marca es una cuestión de percepción. Las empresas dependen de nuestra marca personal y nosotros de la suya, por lo que la unión de ambas concluye en una obtención de mayores beneficios.

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